10 cuestiones clave sobre la radioterapia

#PROYECTOS_MQI – 06.10.2015

Toda enfermedad y tratamiento nos generan incertidumbre. Nos preguntamos ¿qué me pasará?,  ¿qué precauciones debo tomar?, ¿cuánto durará?, ¿funcionará? Son muchas las dudas y no siempre resultan fáciles de resolver. Pero hay algo que funciona casi siempre  y nos ayuda a vivir mejor con la enfermedad: la INFORMACIÓN.

Nuestro artículo de hoy pretende dar respuesta a las muchas dudas, mitos e incógnitas que existen en torno a la radioterapia, un tratamiento del que muchos hemos oído hablar pero que apenas sabemos en qué consiste.

A continuación compartimos con vosotros las principales conclusiones extraídas de la jornada “Radioterapia y cáncer, ¿cómo mejorar mi calidad de vida? Diálogo entre pacientes y profesionales” que la Fundación MÁS QUE IDEAS organizamos junto con MD Anderson Cancer Center Madrid el miércoles 30 de septiembre en Madrid.

Radioterapia

10 CUESTIONES CLAVE SOBRE LA RADIOTERAPIA

  1. ¿Qué es?

    La radioterapia es uno de los tratamientos más empleados para el cáncer y consiste en la emisión de radiación para eliminar las células cancerosas y reducir los tumores. Puede emplearse como terapia curativa o para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Existen diferentes tipos de radioterapia y su elección dependerá de cada caso concreto. Se clasifica principalmente en radioterapia externa, lo que se conoce como acelerador lineal en el que no se produce radioactividad, y radioterapia interna, conocida como braquiterapia y en el que se pone la fuente radioactiva en contacto con el tumor. La radioterapia se puede usar sola o en combinación con otros tratamientos como la quimioterapia o la cirugía. La combinación entre radioterapia e inmunoterapia está actualmente en fase de estudio.

  2. Escáner previo

    El tipo de tratamiento es personalizado, por lo que es necesario que, antes de iniciar esta terapia, cada persona acuda a un proceso de planificación que implica una prueba de escáner a través de la cual se tomarán imágenes del organismo en tres dimensiones. Es muy importante que estas imágenes se tomen siempre de la misma forma, así que podrán emplearse mecanismos inmovilizadores como máscaras. Tras ello, es labor del médico delimitar aquellas áreas que deben radiarse y aquellas que no.

  3. Durante la radioterapia

    La radiación no produce ruido ni olor, y el paciente no sentirá dolor u otro tipo de sensaciones durante o después de la prueba. Los avances tecnológicos han permitido que el tiempo que la persona permanece en la máquina se haya reducido mucho, pero depende de cada caso. Una técnica idónea para hacer frente a la angustia o a las preocupaciones durante este tiempo es la distracción mental (pensar en tareas que tienes que hacer, o hacer juegos de palabras) o las técnicas de relajación. A pesar de los mitos que existen, sí que es posible radiarse si llevas una prótesis. En caso de ser un objeto metálico, es necesario advertirlo porque, quizá, la radioterapia tenga mayores efectos secundarios. Y sí, es posible ir a la radioterapia con las uñas pintadas y no es necesario ir en ayunas ya que no interfiere en la digestión. Estos son algunos de los mitos más comunes que debemos desterrar.

  4. Efectos secundarios

    Los efectos secundarios, que cada vez son menores gracias a los avances en este tratamiento, se deben al efecto acumulativo de las sesiones y dependen de la zona que se esté radiando (ejemplo: riesgo de caída de cabello sí se radia la zona de la cabeza). Como norma general, los efectos secundarios tienden a desaparecer un mes después de la finalización del tratamiento. El cansancio o fatiga es un efecto muy común entre los pacientes y, aunque existen motivos fisiológicos, hay una parte muy importante que depende de la propia persona. Hay que aprender a adaptarse y manejar la fatiga buscando una vida lo más “normal” posible.

  5. Cuidado de la piel

    Es recomendable tener la piel totalmente limpia (sin cremas) dos horas antes de la sesión de radioterapia. Además, se aconseja emplear jabones neutros y utilizar ropa de algodón y holgada que no se ajuste a la piel para evitar rozaduras. En el caso de que la zona radiada sea el pecho, se recomienza utilizar sujetadores sin aros. Muchas personas piensan que la radioterapia quema la piel pero lo que produce es un enrojecimiento similar al que se produce al tomar el sol sin protección. Por tanto, aunque no se produzcan quemaduras graves, es conveniente cuidar la piel especialmente cuando se reciben dosis altas.

  6. Limpieza de la boca

    Cuando se debe radiar zonas próximas a la boca, lo primero es ir al dentista para solucionar los problemas que existan. Además, se aconseja un cepillo pequeño para evitar heridas y tomar alimentos que no estén muy sazonados. Hay que vigilar la aparición de llagas, y, en ese caso, existen tratamientos que pueden calmar el dolor. Es muy importante una buena limpieza para reducir la capacidad de las bacterias para hacer llaga.

  7. Fertilidad

    Existe el riesgo de perder la fertilidad, si bien dependerá de la zona que tenga que radiarse. Los médicos son cuidadosos para evitarlo y lo recomendable es consultar cada caso para conocer los riesgos.

  8. Vida saludable

    Es recomendable evitar el sedentarismo, adaptarse a la situación y esforzarse en la medida de las posibilidades. Hay que tener en cuenta que una vida saludable puede ayudar a reducir el proceso de recuperación y mejorar el bienestar emocional. Y no hay que preocuparse por exponer a otras personas a la radiación. Es una creencia errónea. Después de la radioterapia, puedes estar en contacto con otras personas sin ningún problema.

  9. Equipo multidisciplinar

    El oncólogo radioterápico no es el único profesional que participa en este proceso. Por ejemplo, la enfermera está especializada en la educación sanitaria para el manejo de los efectos secundarios y el físico hospitalario tiene formación médica y se encarga de adaptar la información y parámetros que le suministra el médico con el propósito de aplicarlo a la máquina.

  10. Información y apoyo

    La información y el apoyo psicológico ayuda a comprender el proceso y a mejorar la calidad de vida. Es aconsejable preguntar todas las dudas al equipo de profesionales que interviene en la radioterapia antes de acudir a internet u otras fuentes de información que no se adaptan a cada caso concreto. Y, además, es muy importante permitirse el desahogo emocional, buscar ocupaciones diarias y tratar de alterar lo menos posible la vida cotidiana.

 

1 Comentario
  1. […] Las conclusiones fundamentales de este estupendo dialogo aquí. […]

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